MÁS ALLÁ DEL COLORADO

 

 
Quiero andar ahora los caminos de la Patagonia, región extensa y contradictoria.

Patagonia: la de los puertos marítimos y las cumbres andinas. La de vastedades inhóspitas y ciudades acogedoras; la de lagos de ensueño y desérticas extensiones.

Patagonia: esa de interminables pastizales donde el viento ensaya su antigua canción de soledad; esa del paraíso verde en el Alto Valle; de pobreza y petroleo; de represas y ventisqueros.

Patagonia: la que espera pacientemente, el advenimiento de una vigorosa voluntad que la lleve definitivamente hacia una realidad de grandeza, para que además de belleza paisajística, pueda ofrecer al mundo su progreso, y acrecentarlo desde el río Colorado hasta Ushuaía; desde las alturas cordilleranas, hasta las costas atlánticas:

 

En idioma araucano, covú quiere decir rojo y  leuvú significa río. Por eso llamaban Covú Leuvú al Río Colorado, que tiene un cierto tono de ese color debido a la arcilla que lleva suspendida. Nace en las alturas cordilleranas, por la confluencia del Grande y el Barrancas, y en su andar incesante que lo lleva hacia el mar como hechizado, va delimitando las provincias de Neuquén y Mendoza, y Río Negro y La Pampa. Finalmente, al sur de Bahía Blanca, cumple su destino en el Atlántico que recibe imponente, su tributo.

 

El Río Colorado es como una línea mágica que divide en dos a La Argentina. Hacia el norte, el país del Litoral y Cuyo; de la Pampa y el Noroeste. Hacia el sur (que cada vez existe más), la Patagonia fabulosa; misteriosa y admirada, que va “industrializando” poco a poco contra viento y “corralito”, su enorme potencial turístico.

Por eso, el poeta neuquino Aníbal Forcada, es el autor de una bella poesía que tituló Más allá del Colorado, y que tengo grabada por la magnífica voz de , locutor de Radio Nacional Bariloche.

A continuación le regalo esa poesía, para que se deleite con ella:

 

                           

Yo sé bien que hay una tierra, más allá del Colorado

que se hace eco en un grito ¡arisco, profundo y macho!

tierra que alarga el camino para el que vive luchando;

por mil razones de Patria o por cuidar lo heredado

es lejos, es en la tierra... más allá del Colorado.

Puede ofrecerle a sus ojos, un tinte cordillerano

o buscar, para su orgullo, chulengo para un quillango

vea esquilar a esos hombres que también son sus hermanos;

vaya a las minas del Turbio, sienta el fragor del trabajo

y sabrá que hay una tierra más allá del Colorado.

Neuquén y también Río Negro, allá lo están esperando

se le ganará en el alma el paisaje chubutano

y Santa cruz le promete, quererlo, si quiere campo;

Tierra del fuego le extiende su color celeste y blanco

sepa usted que hay una tierra... más allá del Colorado.

Pero quedaron dormidos los mentados visionarios

que no le dieron más rienda al deber de conquistarlo

vinieron algunos gringos  ¡vaya a saber con qué mando!;

lucharon con esos vientos y a ese suelo se pegaron

y así mostraron la Patria más allá del Colorado.

Nos toca entrar a nosotros, en tropel y cabestreando

mostrando las manos limpias y dispuestos a enfrentarnos

con las turbas cimarronas que rondan como caranchos;

y así extender los caminos del progreso ambicionado

gritando que hay una tierra... ¡más allá del Colorado!

 

 Del poeta neuquino Aníbal Forcada

                   

 

 

 

ZAMBAS, PAISAJES... Y  "LOS QUILLA"

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